sábado, 26 de diciembre de 2015

“¿CHOCOLATE NEGRO…O BLANCO?



Me confieso: soy adicto al chocolate. Es uno de mis defectos, pero siempre he sido de chocolate negro, el blanco, simplemente ni fú ni fá.
Y es que tengo mis razones: El chocolate negro es el chocolate propiamente dicho, pues es el resultado de la mezcla de la pasta y manteca del cacao con azúcar, sin el añadido de ningún otro producto . Se entiende que un chocolate negro debe presentar una proporción de pasta de cacao superior al 50 % del producto, pues es a partir de esa cantidad cuando el amargor del cacao empieza a ser perceptible. En cualquier caso, Los hay con 99 %.de cacao.
Se considera un alimento afrodisiaco porque gracias a su contenido de magnesio ayuda a combatir las contracciones musculares y dolores premenstruales. La fenilalanina que contiene ayuda a mejorar el estado de ánimo y a controlar los cambios de humor. Vamos que es casi milagroso!

En el caso del chocolate blanco, no se trata de chocolate como tal, pues carece en su composición de la pasta de cacao, que es la materia que aporta las propiedades del cacao. Se elabora con manteca de cacao (por lo menos, el 20 %), leche y azúcar. 

Es un producto extremadamente energético y dulce (no posee regusto amargo). Visualmente muy atractivo, es un elemento decorativo muy usado en la repostería. Como veis , a priori, no hay color, nunca mejor dicho…

De esta manera, comparando el chocolate con el basket, siempre me alucinó el sabor del juego de los grandes atletas negros de este maravilloso deporte, con su plasticidad y manera de moverse , hasta que descubrí diferentes sabores... el intenso sabor del juego de un jugador blanco llamado Jason Williams , un sabor muy especial: el "chocolate blanco" del basket.


JASON WILLIAMS ME DESCUBRE EL CHOCOLATE BLANCO.
 Desde que el añorado Andrés Montes bautizó a Jason Williams como “Chocolate blanco” ya lo creo que me gusta ese tipo de chocolate.
En efecto, el sabor del juego de ese blancucho esmirriado lleno de tatuajes con el número 55 a la espalda, haciendo diabluras con la bola en el mejor deporte del mundo de la mejor liga del mundo, llenaba el paladar más exquisito.
En sus primeras temporadas con los Kings, Jason se ganó a la afición al baloncesto de todo el mundo por su forma espectacular y arriesgada de entender este maravilloso juego con sus pases imposibles y su velocidad en la cancha le situaron en lo alto de la galaxia NBA.
 Como el buen chocolate, cada vez que lo probabas te hacía más adicto a él, así fue con sus jugadas que eran highlights, semana sí, semana también, como lo fans se enganchan a ese basket “chocolatero” de playground, típico de otra raza.

En uno de los partidos con los Kings, la narración en el Canal Plus era así: "Qué perfección, nunca exenta de espectacularidad",  decía Daimiel. "Es que la gente se vuelve loca, ¡cómo no se va a volver loca!", gritaba el gran Andrés Montes.
 Al rato “Chocolate blanco” Williams  robaba un balón, y la volcaba sobre Avery Johnson. En la jugada siguiente daba un pase de espaldas, se para delante de un espectador de la primera fila y comienza a comer palomitas. "¡Y come palomitas!" grita Daimiel. "
¿Tu crees que merece la pena ser abonado de los Kings? Sólo con este jugador ya está justificado el abono", comentaba alucinado Daimiel.
Pero quizás, la jugada más famosa fue: el pase con el codo. Es en el Partido de Rookies de la temporada 1998-99: “Chocolate blanco” Jason corre el contraataque y lo termina con un pase por la espalda a LaFrentz. 


El respetable del pabellón exclamó alucinado:  "Es que la gente se vuelve loca, ¡pero además los primeros que se levantan son los afroamericanos, la gente de raza negra!", cuenta Montes. Y ahí, en ese momento, ponen la repetición de la jugada: "¡La ha pasado con el codo!", exclama Daimiel

"Un jugador así multiplica toda la difusión de este deporte. Porque los no seguidores de la NBA al ver estas cosas preguntan quién es ese chico blanco, con tatuajes, que lleva el número 55 a la espalda", añade  Daimiel.
Y así fue tras 10 temporadas en la NBA "Chocolate blanco” hasta que decidió retirarse del basket.


UN SABOR QUE DEJA HUELLA EN EL PALADAR

 
Desde 1998 maravilló en los Sacramento Kings que le escogieron el nº 7 del draft, luego Jason era traspasado , en 2001, a Vancouver Grizzlies los que después eran recolocados en Memphis a cambio de Mike Bibby
El cambio fue porque su arriesgada forma de ver el basket sembraba muchas dudas en despachos y los banquillos y de alguna maner a, acertaron ya que con Bibby, llegaría la etapa dorada de aquellos Kings.
De esa manera “Chocolate blanco” se hacía con la dirección  de un equipo en reconstrucción, siendo compañero de Pau Gasol durante cuatro temporadas.

 En la primera de sus cuatro temporadas en Memphis, promedió ocho asistencias y 3,29 pérdidas por partido, mientras que en su último año se fue a las 5,6 asistencias y 1,83 pérdidas por partido.
Al final, por imposición de sus entrenadores, Jason tuvo que convertirse en una versión “light” del chocolate blanco que volvió locos a los fans en sus años de los Kings.
Hubie Brown le “domó”  y ya no se volvió a ver esa versión salvaje  “free style” de Jason, aunque sí más efectiva.

En agosto de 2005, Memphis le traspasaba al equipo donde consiguió su mayor éxito de su carrera , los Heat de Miami, él, junto con su compañero en Memphis ,Posey, formaron parte de un monumental traspaso en el que intervenian hasta 13 jugadores. 

La temporada 2005-06 con  Pat Riley mandando en el banquillo de Los Heat y con jugadores como Dwyane Wade, Shaquille O´Neal, Alonzo Mourning o Antoine Walker entre otros, vencía contra pronóstico a Dallas
Así, Jason ganó su único anillo de la NBA, promediando 12 puntos y cinco asistencias en las finales.
Estuvo 3 tres temporadas en los Heat, Jason Williams fichaba este verano con Los Angeles Clippers, Williams llegaba a un equipo que tras los fichajes de Baron Davis, Ricky Davis y Marcus Camby, el rol de Williams iba a ser el de suplente de Baron Davis.
Así que en 2008, tras 2 temporadas plagadas de lesiones,  anuncia su primera retirada, tras no debutar con los Clippers.
En 2009 vuelve con Orlando Magic deciden rescindir el contrato a Jason Williams y en 2011 rescinden el contrato del jugador , fichándole , de nuevo los Grizzlies con lo que no pudo jugar los últimos 17 partidos de su equipo, por una lesión de espalda.
Su edad pudo ante su deseo de jugar y con 35 años, su rendimiento estaba ya muy alejado al jugador fabuloso que fue.


En fín, este es mi humilde homenaje al jugador que me enseñó que el chocolate es bueno, sea del color que sea. Un chocolate que dejó un sabor exquisito en el paladar de los buenos amantes del baloncesto.


CHOCOLATE BLANCO, EXENTO DE CADUCIDAD
Un chocolate, el blanco que tiene una lejana fecha de caducidad ya que el pasado  noviembre cumplió 40 años , pero sigue en forma y volviendo loco a sus defensores con sus asistencias de fantasía, como demostró en una liga de verano en Orlando. Aquí l e podeis ver hacer barbaridades 



Y el año anterior , ya daba lecciones en este mismo torneo, el Pro Am de Orlando. Como para no gustarte el chocolate blanco…



Salu2 anelkianos.

Publicado por @basketatodoritm

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